Olivas en su árbol

Olivos, olivitas, olivares

En octubre del año pasado, en un palacio cerca de Toulouse (Francia) se subastó un singular lote que llevaba el nombre de Domiciano. El comprador pagó 64.000 euros. Domiciano no es un caballo pura sangre, ni un raro objeto de colección sino un árbol, para más datos, un olivo. Un simple olivo que por largo tiempo dio sus drupas negras a las prensas aceiteras. Domiciano no estaba solo en los jardines del palacio de Lasserre, otros olivos -más de 40- esperaban comprador, las ramas y raíces podadas, desde que fueran extraídos de los campos de España y Portugal. Desde allí viajaron a Francia, ya jubilados y reconvertidos en árboles ornamentales de colección.

Escalera para recoger aceituna.

Si hay algo que en esta parte del mundo no escasea, son los olivos. En España, el principal país exportador de aceite de oliva, existen más de 300 millones de olivos productivos que cubren 2,5 millones de hectáreas. Portugal tiene 0,38 millones de hectáreas destinadas a este cultivo y Francia 18.900 ha. ¿Qué es, entonces, lo que hace a los olivos del palacio de Lasserre tan especiales? Antes de intentar responder esta pregunta, repasemos brevemente la historia y la importancia del olivo.

EL ÁRBOL DEL MEDITERRÁNEO

El del olivo es un cultivo antiquísimo en España. Apellidos como Olivera, Olivares, Oliver, Olivé y sus variantes, dan cuenta apenas de su antigüedad. El uso de la variedad silvestre del olivo, el acebuche, la recolección de sus frutos y el aprovechamiento de la madera como leña, se remonta al período Neolítico. Se dice que fueron fenicios y griegos los primeros en introducir el olivo domesticado en las costas mediterráneas de la península ibérica, pero se debe a la colonización romana la gran difusión del cultivo y la elaboración de aceite en abundancia. Más tarde, durante la expansión islámica y el florecimiento de Al-Andalus, los olivares se extendieron y se perfeccionaron las técnicas de producción.

Las evidencias más antiguas de la domesticación del olivo silvestre se han encontrado en Palestina y datan de hace unos 6000 años. Durante mucho tiempo se consideró esta región como único centro de origen desde el cual se habría extendido gradualmente hacia el oeste y difundido gracias a los viajes y conquistas de fenicios, etruscos, griegos y romanos. Nuevos estudios plantean que la domesticación de Olea europaea se inició en diferentes momentos en varios puntos del área mediterránea, cuestionando la idea de un único centro de origen del olivo domesticado. Es así que, sin desmerecer la tarea de fenicios, griegos y romanos, además del uso verdaderamente ancestral del olivo silvestre en España, también existen hipótesis que plantean una domesticación local del acebuche.

Olivo centenario.

Tanto la Biblia como el Corán contienen referencias al olivo, planta que junto con el trigo y la vid conforma la tríada mediterránea. La historia de los pueblos de esta región del mundo está tan estrechamente vinculada al olivo que su importancia se refleja en el universo simbólico que construyeron en torno al árbol, asociado a lo largo de los siglos a numerosas virtudes y bienaventuranzas. Se ha asociado, por ejemplo, a la sabiduría y a la iluminación religiosa -representadas por la luz producida por las lámparas de aceite- y a la inmortalidad y la eternidad -por ser un árbol longevo y resistente-. Era también el árbol consagrado por los griegos a la diosa Atenea, creadora del olivo domesticado.

El olivo simboliza la paz desde tiempos inmemoriales, tal vez por la vinculación entre las épocas de paz y la posibilidad de desarrollar la agricultura. Hasta nuestros días llega el uso de la rama de olivo como símbolo de alianza y de paz. La imagen de la paloma con una rama de olivo en el pico, proviene de la simbología cristiana y ésta del pasaje bíblico en el que Noé envía uno de estos pájaros para averiguar si ha bajado el nivel de las aguas. El animal vuelve trayendo una rama nueva de olivo en su pico. El emblema de las Naciones Unidas retoma este significado y presenta dos ramas de olivo rodeando un mapa del mundo.

EL OLIVO NO ES UN ÁRBOL

Las interminables hileras grises que recorren colinas de tierras anaranjadas, los tortuosos árboles que adornan las terrazas de piedra en zonas de montaña, conforman un paisaje tan autóctono en España que parece que hubiera existido desde el comienzo de los tiempos. Sin embargo, se trata de un paisaje profundamente antrópico, fruto del trabajo humano de muchos siglos. Incluso las formas tan características de los olivos no son sino el resultado de las esmeradas podas anuales que recibe la planta: el olivo es un gran arbusto. La arquitectura del árbol fuera de cultivo, su forma específica, poco se parece a la de esos árboles bajos de troncos retorcidos moldeados de muñones y cicatrices, de copa abierta y ramas colgantes. Al igual que el olivo silvestre, el olivo dejado a su suerte ramifica desde la base de la planta en numerosos troncos que forman un corpulento arbusto. Esta característica se observa fácilmente en los olivos que habiendo estado bajo cultivo, son abandonados, como aquel “olivo del camino” que describió Antonio Machado:

(…) sin caricia de mano labradora que limpie tu ramaje, y por olvido, viejo olivo, del hacha leñadora, ¡cuán bello estás junto a la fuente erguido, bajo este azul cobalto, como un árbol silvestre espeso y alto!”

Se dice que la poda del olivo es un arte y sus técnicas varían según las regiones y modos de cultivo. Pero aún siguiendo un mismo esquema básico de poda, el resultado es diferente para cada árbol, porque los cortes se adaptarán a los caprichos del crecimiento de cada ejemplar y cada uno se transformará con los años en una escultura irrepetible. Lo que busca el podador, sin embargo, no es un resultado estético. La poda es una de las labores fundamentales del cultivo del olivo y el objetivo en los ejemplares sanos ya formados es abrir y aclarar la copa para garantizar un buen asoleamiento para todos los frutos, conseguir que el árbol produzca racimos densos y cercanos entre sí y conservar una altura que facilite la recogida de las olivas. También se quitan los chupones o varetas, es decir, las ramas nuevas que nacen directamente de el o los troncos principales.

Ramas fructíferas

LA EDAD DE LOS OLIVOS

El olivo es una planta rústica, que se adapta bien a diversos tipos de suelo siempre que disponga de inviernos suaves y veranos calurosos y secos. Eso sí, necesita muy buen asoleamiento y no tolera la humedad excesiva. Los árboles adultos tienen una increíble capacidad para resistir inclemencias de todo tipo y rebrotar, incluso después de severísimas podas y largas sequías.

Es además un árbol longevo. Se habla en España de la existencia de olivos de más de dos mil años que habrían sido plantados en la época del imperio romano. Estos datos, sin embargo, han sido puestos en entredicho en una reciente publicación. Los autores, que han medido la edad de un grupo de olivos considerados milenarios, calcularon en 627 años la edad del ejemplar más viejo, con un margen de error de 110 años. Las diferencias en los resultados pueden tener su origen en los métodos de datación, que pueden ser básicamente tres: la datación por radiocarbono, las mediciones del  perímetro del tronco y el conteo de anillos de crecimiento. Lo que sí es seguro es que los más viejos olivos españoles son por lo menos varias veces centenarios.

Olivos milenarios del Parc Temàtic de l'oli.

Existe una relación entre la medida del perímetro del tronco y la edad y al menos a los efectos comerciales suele considerarse que un olivo de más de 2,5 m de perímetro es centenario y uno de más de 4 m, milenario. El precio del olivo centenario más barato en un vivero especializado no suele bajar de los 600 euros y se pueden comprar olivos supuestamente milenarios por 1200 euros. El margen para la especulación es muy amplio tanto en lo que se refiere a la edad del árbol como al precio. Cuando los viveros ofrecen olivos milenarios cabe preguntarse si se refieren a la edad o a los miles de euros que pueden costar.

DEL CAMPO A LOS JARDINES

A pesar de sus evidentes valores ornamentales, el olivo no fue un árbol muy utilizado en jardinería durante el siglo XX. Tal vez porque la novedad y la variedad de las especies exóticas deslumbraron a los creadores de parques y jardines o porque es un planta de crecimiento muy lento, lo cierto es que el gran auge del olivo como planta ornamental llegó recién con el siglo XXI. La posibilidad de trasladar ejemplares añosos desde las plantaciones originales a nuevas ubicaciones, abrieron la puerta de los jardines contemporáneos a este rústico árbol frutal.

Se inició entonces una demanda creciente de viejos olivos para enjardinar residencias de lujo y parquizar urbanizaciones, hoteles y vías de tráfico -las rotondas resultaron especialmente apropiadas para plantarlos-. Los compradores pueden buscar un árbol que acompañe el estilo de una antigua casa de piedra o uno que sirva para añadir rápidamente algo de encanto a un despojado y pobre jardín en una vivienda de nueva construcción. En todos los casos, los viejos ejemplares extraídos de olivares centenarios facilitan la tarea del paisajista proporcionando resultados inmediatos. El olivo queda bien en casi cualquier jardín siempre que se encuentre el lugar apropiado para colocarlo.

Los olivos ornamentales se convirtieron en el último grito de la moda y levantaron también otros gritos, los de aquellos que ven en el comercio de los olivos centenarios una amenaza para el patrimonio natural. El desmantelamiento de los viejos olivares, dicen, pone en peligro la existencia de unos paisajes únicos y la conservación de ejemplares de enorme valor patrimonial. Se ha encontrado que entre los olivos más antiguos hay algunos de variedades que ya no se explotan, lo que los convierte en importantes reservorios genéticos. Los comerciantes de olivos centenarios se defienden argumentando que se trata de pies de baja productividad que de otro modo acabarían convertidos en leña. A ninguna de las partes le faltan razones y la ausencia de controles que protejan los árboles verdaderamente patrimoniales dificulta su conservación.

EMPERADORES ROMANOS

Un olivo de 2 años puede costar 1 euro si la compra se realiza al por mayor y sin intermediarios, un olivo de 100 años en un vivero especializado cuesta alrededor de 600 euros con el transporte incluido, un olivo de 1000 años subastado en un palacio francés puede llegar a valer tanto como un olivar. Porque además de representar la paz, la sabiduría, la capacidad de resistir la adversidad, el olivo se ha convertido también en un vulgar símbolo de estatus social.

Volvamos, entonces, al palacio de Lasserre y a unos olivos que en este momento esperan la próxima subasta que tendrá lugar el 30 de setiembre y que sus promotores han dado en llamar “Esculturas vivientes del imperio romano”. Los ejemplares más caros, como Domiciano, llevan nombres de emperadores: Adriano, Tito, Aureliano, Numeriano, Marco Aurelio… Augusto, un olivo de 9,30 m de circunferencia, 3,30 m de altura y 16,5 toneladas de peso, tiene un precio estimado de subasta de 110.000/120.000 euros.

La mayoría de los árboles expuestos, aunque conservan “la belleza de sus troncos retorcidos” a la que cantó Miguel Hernández, han perdido buena parte de su forma debido a las podas a las que han sido sometidos para compensar la pérdida de raíces que supone el trasplante. Es verdad que la enorme capacidad de rebrote de estas plantas les devolverá la copa en el correr de los años, siempre y cuando logren adaptarse y arraiguen bien en su nueva ubicación. Pero cualquiera que observe con cierto ojo crítico las fotografías del catálogo, verá unos viejos árboles mutilados, despojados de esa parte de la belleza que no se puede trasportar en un camión de carga.

Afortunadamente, en el Mediterráneo los olivos aún están por todas partes. No es necesaria una gran inversión para conocer ejemplares centenarios y hasta algunos que se catalogan como milenarios. La respuesta a la pregunta del principio podría facilitarla aquella niña que desde un relato infantil gritaba asombrada: “¡El emperador está desnudo!”.

MATERIAL CONSULTADO:

Bibliografía

Arbres de Barcelona. Patrícia Gabancho. Parcs i Jardins de Barcelona, Institut Municipal. Ajuntament de Barcelona. Barcelona, 1999.

The age of monumental olive trees (Olea europaea) in northeastern Spain. Arnan X, López BC, Martínez-Vilalta J, Estorach M, Poyatos R (2011) Dendrochronologia. Volume 30, Issue 1, 2012.

Material online

El simbolismo del olivo y el aceite. Mandianes M. Fundación para el desarrollo de la Dieta Mediterránea. Nexus Ediciones S.L. 2002.

Historical Biogeography of Olive Domestication (Olea euroaea L.) as revealed by geometrical morphometry applied to biological and archaeological material. Terral JF, Alonso N, Buxó i Capdevila R, Chatti N, Fabre L, Fiorentino G, Marinval P, Pérez Jordá G, Pradat B, Rovira N, Alibert P.Journal of Biogeography. Volume 31, Issue 1, 2004.

L’arbre mil·lenari de la Mediterrània. Fos Martín S. Mètode 49, 2006.

Life among the olives: good practice in improving environmental performance in the olive oil sector. European Commission. European union. 2010.

L’oli i les oliveres. Culturcat. Generalitat de Catalunya.

Olive Oil Production. Brian Chatterton. Mediterranean Garden Society.

Origen y domesticación del olivo en Andalucía (España) a partir de los hallazgos arqueológicos de “Olea europea” L. Rodríguez Ariza MO, Montes Moya E. I Congreso de la Cultura del Olivo, 2007.

Proteger los olivos centenarios. Econoticias. 22-3-2012.

Pruning Olive Trees. Brian Chatterton. Mediterranean Garden Society.

Training and pruning olives. Peter A. Roussos. Mediterranean Garden Society.

Un paisaje inalterado. Pujals JM. Ecoavant digital. 1-6-2012.

 
Todas las fotografías (menos las del folleto de la subasta) fueron tomadas en el Parc Temàtic de l’oli, un museo dedicado al olivo y el aceite ubicado en la zona olivera de Les Garrigues, Cataluña.
 
 
 
 

 

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15 comentarios en “Olivos, olivitas, olivares

  1. Que planta el OLIVO!!!y que ricas las aceitunas.Sus troncos son verdaderas esculturas vivientes.Por estos lados en el mercado de los artesanos se está usando mucho su madera para realizar cuencos,candelabros,vasos…y son de los antiguos olivares que existían en chacras y estancias.
    Sumo el dato de un olivo centenario de la catedral de San Salvador,en el camino de Santiago que según la leyenda fue traído por un peregrino desde el huerto de Getsemaní.
    Para aquellos que realizan el camino de Santiago.
    Me encantó la historia del Olivo, gracias!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    1. Qué interesante, Raquel! A propósito de tu comentario mirá la foto que encontré. Es el huerto de Getsemaní en 1914. Habría que ir a ver si todavía está ese flor de olivo: http://goo.gl/w9N1W

      Te cuento que en el lugar donde fueron sacadas las fotos (el Parc Temàtic de l’oli) hay una construcción del siglo XIII donde se dice que vivía una orden de templarios. Se dice, también, que la variedad de olivos alberquina típica de Cataluña fue desarrollada a partir de unos olivos que trajeron los templarios de tierra santa.

  2. buenísimo, me encantó aprender sobre los olivos! los árboles en general me inspiran algo medio indecible, como si fueran unas presencias silenciosas y benefactoras -nosotros tan ruidosos e inquietos, ellos tan callados y evidentemente nobles -imposible imaginar un árbol malo. y el olivo es muy así, como paciente.

  3. QUE FOTO!!!!!!!!!!!!!!! la del huerto de Getsemaní,como correría hacia allí,con el profundo deseo de encontrarlo. Que fuertes son los lazos espirituales de los árboles !!!
    Gracias por tan maravillosos datos.

  4. Sabía que tenía que ir a las tierras catalanas, por amistades,Gaudí…pero ahora por estar cerca de esos olivos que algún día llevaron los templarios.Más temprano que tarde andaré por allí.

  5. Felicidades por la gran info sobre el olivo su historia me ha encantado el texto os cojo un poco prestado de este magnifica documentación gran trabajo de investigación y colaboración sublime no se puede resumir mejor yo como vosotros soy un enamorado del olivo y mi trabajo es rescatar raíces de las manos de leñadores y de las chimeneas para revivir en forma de escultura y q puedan permanecer muchos siglos mas con nosotros

  6. En rigor sería mejor cambiar el término diámetro de tronco por circunferencia o perímetro, cuando hablas de las consideraciones sobre centenarios y milenarios. Aunque como bien citas, no está demostrado que superen el milenio.

    Verás, por ejemplo el subastado Augusto de 9,3 m de perímetro no alcanza 4 m de diámetro, siendo como es un olivo colosal. Ahora seguramente con su mirada perdida en el recuerdo de la tierra que tanto quería y a la que se aferraba; e indiferente a la opulencia de su nuevo entorno.

    Enhorabuena por escribir un artículo tan completo.

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